domingo, 22 de enero de 2012

Todos los perros se van al cielo

Hace unos días, el 2 de enero para ser exactos, una de mis mascotas falleció. Puede que para algunas personas el hecho de que un animal muera no es cosa importante, pero para los que estamos acostumbrados a tener mascotas es un momento muy triste, sobre todo cuando el tiempo que conviviste con tus mascotas es tanto.

Aquí se ve como se levantaba para hacer su baile
En este caso fueron casi 16 años, era uno de mis perros y su nombre era Chester. Era un perrito de raza Spaniel tibetano y era muy juguetón; algo muy característico de esa raza es una especie de 'bailecito' que hacen cuando se emocionan mucho: empiezan a dar vueltas sobre su propio eje parados en sus patas traseras mientras agitan en el aire sus patitas delanteras y ladran o hacen chillidos.




En fin, fue un momento muy triste para todos en mi familia. Enfermó por su edad (si hubiera sido humano habría estado cerca de los 90 años) y ya no
se pudo recuperar.

De ese perrito salió la inspiración para crear a uno de mis personajes, que luego presentaré en este Blog y precisamente su nombre es Chester, del que después hablaré aquí.




A manera de homenaje ese día me puse a hacer algunos dibujos en un cuaderno que acabo de comprar, quise dedicarle la primera página a Chester y también a mis otros perros que ya se nos fueron hace unos años. Aquí los pongo para que lo vean.




Aquí está con sus amigos que ya lo esperaban.

Chester en sus años mozos


No hay comentarios:

Publicar un comentario